Como todo aficionado/profesional de la fotografía, siempre gusta experimentar cosas diferentes y en este caso es la iluminación poco convencional.
En la tienda de un conocido modisto, cliente mio de informática, observé en una ocasión una cosa interesante y era su techo en forma de bóveda rectilínea, una especie de medio tubo a lo largo del techo de color blanco, con luz rebotada del flash hacia atrás y con cierto ángulo disparé para probar y me quedé sorprendido del primer resultado que obtuve, una iluminación distinta, ni natural ni de flash ni de una box-light.

Es como si estuviese dentro de una parábola del faro de un coche, lanzando la luz hacia detrás, esta se propaga en diversas direcciones multiplicando los puntos de luz y atenuando la intensidad del flash.
Para dificultar el resultado, puse el objeto sobre una mesa de cristal para ver que pasaba con los reflejos luminicos y me dejó aún mas sorprendido el tono natural del cristal y las sombras interiores.
Si eres aficionado/a a la fotografía, ya sabes que experimentar suele ser además de gratificante una fuente de conocimiento indispensable.