Taraxacum officinale Weber (si, Weber, como los carburadores y con una -b- mas, como Mark, el piloto de F1), es el nombre de esta planta salvaje, considerada mala hierba que crece al lado de los caminos, pero que increíblemente tiene propiedades alimentarias y medicinales fuera de lo común, que se lo pregunten especialmente a los que vivieron la postguerra, también conocida esta planta como achicoria y amargón.

Como alimento, sirven las hojas para hacer ensaladas, los pétalos de sus flores amarillas se pueden usar en las ensaladas, dando sabor y color, los botones de las flores, tienen muy buen sabor con aceite de oliva y se pueden comer de este modo o rehogadas. Los brotes se pueden consumir directamente o salteados con ajo.
En algunas partes de Europa, incluso hacen mermelada mezclándolo con la misma cantidad de azucar y el doble de agua.
Incluso hay noticias de haber hecho vino de diente de león.
Se toma también en infusión

Fruto del Diente de León

Fruto del Diente de León – Valle de Iruelas

Como medicamento, es tan extenso su uso, que incluso se habla de taraxoterapia, es diurético y depurativo, se puede usar en muchos tratamientos para eliminar colesterol, toxinas de la sangre, riñón, hígado y vesícula. Sirve igualmente para el estreñimiento y la resaca del alcohol. Tiene vitamina A y C, mucho potasio, calcio, hierro, fósforo, cobre y magnesio, es bueno para la hipertensión, enfermedades de la vista y tambien para tratamientos cutáneos, como verrugas, acné, urticarias, eccemas, heridas abiertas e incluso hemorroides.
Es una materia prima habitual en homeopatía.

Se ha intentado incluso hacer biocombustible con esta planta.

Parece mentira que algo que se trata de “maleza” pueda tener tantos usos.

P.S. si creeis que os he contado una película, buscar en La Red -diente de leon-

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