El óxido de hierro en las fotografías es incluso bonito de ver, mientras que cuando lo tienes a mano, da la impresión de casi muerto, canceroso, a punto de derrumbarse.

Y sin embargo vemos que a veces lo viejo y herrumbroso soporta y da seguridad a lo nuevo e inoxidable como esta baranda al borde del mar en la playa del Roque de las Bodegas en Anaga, Tenerife.