Después de muchos años desde su creación y viendo que el respeto hacia la escultura en la calle puede tener nota al menos de notable, me he atrevido a publicar estas fotos que reflejan el buen estado de las esculturas (bueno.. a algunas he tenido que retocar para eliminar pintadas como la de Feliciano y Ester Gaudí o pegatinas como la de José L. Sánchez)
Cierra la puerta, elimina los ruidos de ambiente, esconde el reloj y el teléfono móvil y ya estás preparad@ para ver está colección.

El museo de esculturas al aire libre de Alcalá de Henares, me gusta por la concepción que se le da a la palabra ‘museo’, ya que lo eleva a los espacios infinitos que es el aire libre, con los cambios lógicos de iluminación, aspecto, sentimientos y sensaciones que se pueden percibir y dan un valor artístico mas profundo para quien sabe apreciarlo aunque también esta sujeto a la erosión de la intemperie y los actos vandálicos.

Como soy persona de pocas palabras, no comentaré las esculturas fotografiadas, que cada cual saque su propio punto de vista aunque estén fotografiadas desde el mío, que a veces no es el idóneo para observar, pero es el que he considerado mejor a la hora de disparar, teniendo en cuenta que tuve que esperar al día y hora apropiado para hacer coincidir los factores necesarios para fotografiar a mi gusto.

No están representadas todas las esculturas y no es mi intención hacer de menos a ningún autor/a, simplemente he decidido que con la siguiente muestra es suficiente para hacerse una buena idea del museo, aunque si algún/a autor/a no representado desea que coloque su escultura, no tiene nada mas que mandarme un correo y la incluyo, ya que la fotografía está hecha.

Espero que si no puedes visitar esta ciudad, al menos disfrutes este museo que pretendo compartir contigo.

Museo de las Esculturas al Aire Libre
En octubre de 1991 saltan a los periódicos las primeras noticias sobre el proyecto liderado por el escultor Pepe Noja de crear en Alcalá de Henares un ambicioso museo de esculturas al aire libre: el más grande de Europa y el séptimo del mundo por el número de esculturas expuestas. El objetivo era conseguir, a lo largo de tres años, 147 esculturas y tres monumentos divididos de la siguiente manera: en una primera fase, se instalarían 48 esculturas y dos monumentos; en una segunda, se colocarían 50 esculturas; y en la tercera fase se fijarían 49 esculturas y un monumento.

El presupuesto para tal iniciativa se cifra en unos 85 millones por fase. Con este dinero se paga el coste de los materiales, la fundición, el transporte y la colocación, ya que las estatuas han sido entregadas al Ayuntamiento por los artistas de forma gratuita. De salir al mercado, el conjunto de las 150 esculturas alcanzaría un valor aproximado de entre 600 y 800 millones, ya que algunas de las obras cuestan cerca de 30 millones de pesetas.

Los materiales empleados para su realización son, básicamente, metales como el bronce, latón o acero inoxidable y minerales como el granito o el mármol.
Entre los artistas invitados a colaborar se encuentran los nombres de los afamados Reinaldo, Kanoch, García Muela, Amadeo Gabino, Úrculo, Caruncho, Eguíbar, Ester Gaudí, Fredalle, Wolf, Suárez, etc. Esta lista nos da una idea de la variedad de estilos que alberga el museo, desde el hiperrealismo hasta la abstracción.

La aportación alcalaína está cifrada en 2 esculturas: las de los autores Javier Sauras y Liliane Katsuky. El constructor complutense Jorge Varas se encargó de la instalación de los soportes de hormigón, y de la fijación de las esculturas por medio de grapas o taladros.
Entre los objetivos que motivaron la creación de este museo al aire libre encontramos el de promocionar el turismo en Alcalá, y el de acercar la escultura al pueblo y despertar su sensibilidad frente al arte.

Pepe Noja es el impulsor del proyecto. Nacido en Aracena (Huelva) en 1938, lleva exponiendo desde los 17 años. A él debemos dos de los monumentos de Alcalá de Henares: el de Manuel Azaña y el de los ‘Aguadores’. En su ciudad natal es responsable de un museo de similares características pero de inferior tamaño.

A principios de agosto de 1992 llegaron las primeras doce esculturas. La inauguración se produjo el 21 de agosto de 1993, coincidiendo con las fiestas de San Bartolomé.

En esta primera fase se instalan 48 esculturas y dos monumentos en la Calle Andrés Saborit, a lo largo de la Vía Complutense y hasta la Plaza de la Cruz Verde, bordeando las murallas.
Al pie de cada escultura figura una placa con el nombre del autor, pero no el título de la obra, para favorecer así el mayor número posible de interpretaciones. La mayoría de las obras son abstractas e interpretan la realidad, no la copian.

A lo largo de 1994 se produjo un recorte en el número de esculturas a instalar en la segunda fase, pasando de 50 a menos de una quincena de figuras desde la Plaza de la Cruz Verde hasta la Rotonda de las Eras de San Isidro, a lo largo de la Vía Complutense.

De este año data la iluminación de las murallas, que albergan la primera fase del museo: 600 metros de muro iluminados por 107 proyectores con un presupuesto de 25 millones.

La tercera y última fase se desarrolla desde la Plaza Atilano Casado por la Vía Complutense hasta prácticamente el cruce con Caballería Española. Se inició a finales de 1994, y concluyó en 1995 con la fijación de 50 nuevas esculturas y 87 millones de presupuesto.
Fuente: Ayto. de Alcalá de Henares: http://www.ayto-alcaladehenares.es/template2.asp?cat_id=1141&mcat=1102&mcat_id