Una luna llena, que en este punto llaman súper luna espectacularmente grande y luminosa brilló anoche en el firmamento y se reflejó en los millones de pupilas de los curiosos que salieron a mirarla.
La verdad es que el tamaño apenas se puede diferenciar a simple vista de otros momentos de la órbita de nuestro satélite, máxime teniendo en cuenta que como día a día la diferencia de proximidad no es grande, apenas la podemos diferenciar del apogeo. Lo que si se apreció y mucho fue la luminosidad, extraordinariamente grande, la mayoría de las personas que fotografiaron esta noche, solo sacaron un punto blanco o amarillo muy grande, ya que las cámaras compactas apenas tienen reglajes.

¿Como tomar una foto a la luna?, bueno, no es difícil, pero hay que tener unos mínimos conocimientos y un buen trípode.
Lo primero es la ubicación, cuanto mas lejos de luces y alumbrados públicos, mejor que mejor, en este caso mío, un desastre, ya que está hecha desde Madrid capital y ajustando el enfoque para que no saliesen unos cables que atravesaban la luna, no pude hacerla desde otro sitio, cosas de ser el día del padre 🙂
Y si quieres sacar el máximo de tamaño, haz la foto nada mas salir la luna por el horizonte, ya que la atmosfera hará de cristal de aumento y se magnificará bastante.

Yo quería haber hecho la foto en Alcalá con mas cosas que sólo la luna, pero un cielo con mucha calima me impidió verla, así que tuve que hacerla cuando llegué a Madrid, ya demasiado alta y sin nada que poner al lado, así que me queda pendiente hacer otra en otro momento mas idóneo.
Después un buen apoyo para el trípode, hay que tener en cuenta que la luna a pesar de ser lo mas cerca que puede estar de tus manos en el perigeo, estaba en ese momento a unos 356.600 kilómetros aproximadamente, con lo que cualquier pequeña vibración hará que salga borrosa.
En las reflex, hacerla con el espejo abierto para evitar esa pequeña vibración y nada de disparar con el botón, o el disparo automático o un disparador remoto, la cámara ni tocarla.
El ajuste en manual, ya que la oscuridad hará que los automatismos fallen, no demasiada exposición, que la luna se mueve.
Y por supuesto el objetivo mas largo que tengas, en mi caso un modesto 300 mm y un sensor que todavía tiene suciedad y polvo de siroco canario.
¡Ah! te darás cuenta de que la Tierra y la Luna se mueven mas deprisa de lo que parece, se va del visor en un plis-plas 😉