Este día se prometía de viento suave, pero una niebla matinal lo hizo un poco extraño, así que decidí recorrer la zona noroeste de la isla y bajé hasta la playa del Socorro, se disipó la niebla y al rato empezó a correr mas viento, enseguida salieron tablas de debajo de las toallas y se apoderaron de las olas.


En las Canarias, casi que es mas importante ir a la playa con la tabla que con la crema bronceadora o protectora, pieles curtidas del sol y pelos lacios por la sal es el look mas normal entre los surfistas y algunos surferos.